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Escritores y escritoras que inspiran, por Elvira Martín


Dos escritoras que son gigantes de la literatura

A menudo los periodistas o los lectores sienten curiosidad por los motivos que movieron a un escritor a dedicarse a la escritura, o por saber qué escritores les influyeron en su, digamos, arte la de redacción o de la expresión. Voy a intentar argumentar este fenómeno por la parte que me toca personalmente.

Siempre he tenido afición a la lectura y con ella llegó el deseo de escribir, lo que no tardó en convertirse en una necesidad vital. Desde la adolescencia he escrito poemas o narraciones que no conllevaron la posibilidad de convertirse en relatos largos o novelas; fue en la edad adulta cuando conseguí plasmar esta necesidad y como otros escritores, como por ejemplo José Saramago, soy una escritora tardía. Me resulta muy difícil decantarme por un escritor o una escritora concretos porque cuando se es un apasionado de la lectura es inevitable que exista una extensa cantidad de autores que influyan directa o indirectamente. Sin embargo, en esta ocasión voy a decantarme por la generación de los años cincuenta y sesenta del siglo pasado. El realismo español y principalmente el realismo social me seducen sobremanera; voy a elegir a dos escritoras, a mi modo de ver, gigantes de la literatura como son Carmen Laforet y Ana María Matute, aunque existen otras que son igualmente gigantes de la literatura. Dos mujeres que, sin dejarse desmoralizar por los traumas de la época, la guerra civil, la posguerra y sus consecuencias, supieron hablar de ello y mirar hacia el futuro.

Max Frisch, una visión de la sociedad masculina y de la femenina

No voy a extenderme sobre ellas, pero hablaré algo más de algunos autores que me han influido mucho y que casi he hecho míos. El primero es el suizo Max Frisch, principalmente por sus obras "Don Juan o el amor a la geometría", Stiller" y "Homo Faber". Este escritor me sumergió directamente en los problemas de identidad aparecidos tras la Segunda Guerra Mundial. En "Don Juan", Frisch nos presenta a un personaje más matemático que mujeriego; el hecho de seducir a las mujeres no es sino algo accidental sobrevenido independientemente a su voluntad, más bien debido a que las mujeres le persiguen; esto le empuja a que, estando a punto de casarse y ya en el altar, decida no casarse y huya de la iglesia. Don Juan espera liberarse de las mujeres, de ese obstáculo en su vida, a través de su conocimiento y dedicación a las matemáticas y la geometría, pero a pesar de ello, nunca conseguirá que la razón pura le aporte la libertad necesaria en su vida. "Stiller" y "Homo Faber" son historias retrospectivas, puesto que el primero escribe en prisión y el segundo, en un hospital. Stiller se centra en la búsqueda de su identidad como individuo en una sociedad que él considera masificada; es el individuo enfrentándose a una identidad pasada que no reconoce puesto que considera que su verdadera identidad es la más actual. Tanto uno como otro, intentan liberarse de la tradición que la sociedad les ha asignado. Los dos se desenvuelven en un círculo que, prácticamente, está vedado a las mujeres porque estas presentan un obstáculo en la realización masculina. Faber se acerca mucho a Edipo debido a su fracaso existencial, a la ruptura del orden natural de la existencia debido al incesto y la ceguera sobre sí mismo.

Max Frisch nos ofrece una visión de la sociedad masculina apoyada en la técnica y la perfección mientras que las mujeres parecen estar unidas a la naturaleza y su ciclo natural, es decir el de la vida y la muerte. Don Juan está sometido a las circunstancias que le obligan a ser libertino y Stiller rechaza su antigua identidad, pero se ve obligado a readoptarla.

Tennesse Williams, enfrentamiento entre dos mundos

El segundo escritor del que quiero hablar es Tennesse Williams, dramaturgo estadounidense. De él me atrajo el que gran parte de sus personajes no fueran importantes en la sociedad, no estuvieran bien situados ni gozasen de privilegios, sino que fueran los perdedores e inadaptados de la sociedad. Con este autor permanecemos en la época de posguerra en la que agonizan estructuras sociales, formas de vida, tradiciones y conceptos y se enfrentan dos mundos, el tradicional, aristocrático y racista anterior a la guerra y otro que brota de la inmigración, el proletariado de expresión brusca, pero directa y acertada.

En "Un tranvía llamado Deseo", asistimos al enfrentamiento entre estos dos mundos personalizados por Blanche y su cuñado Stanley. Ella forma parte de una clase social venida a menos, pero regida por las tradiciones, los prejuicios y tabúes; refinada y culta, mientras que él es un inmigrante polaco tosco y muy varonil que domina física y emocionalmente a su mujer (hermana de Blanche). Tanto Blanche como Stanley se sienten atraídos el uno por el otro al mismo tiempo que se repelen, hasta que el drama estalla, puesto que su atracción sexual lleva a la violación de Blanche por su cuñado, acto que desvelará el desequilibrio que llevará a Blanche a un hospital psiquiátrico.

Con "La gata sobre el tejado de zinc" nos encontramos con los temas habituales del autor, es decir, el alcohol, los problemas afectivos, la sexualidad, o las costumbres sociales, esta vez dentro de una familia propietaria de una plantación en el sur inmersa en grandes crisis de familia, de enfermedades, de herencia y de afectos. Todo en el espacio de un fin de semana en que la familia se reúne para celebrar el cumpleaños del padre y su recuperación de una enfermedad terminal. El drama estalla poco a poco, a medida que se van desvelando los secretos a medias, los silencios, las rivalidades y las pretensiones de unos y otros.

Mario Vargas Llosa, maestro en clases sociales y secuencias temporales

Finalmente hablaré un poco del tercer escritor que me ha influido, principalmente con dos de sus novelas iniciales, me refiero a Mario Vargas Llosa y sus novelas "La ciudad y los perros" y "Conversaciones en la catedral". La primera pertenece a la década de los sesenta del siglo pasado y a través de ella encontramos representadas todas las clases sociales dentro de una escuela militar en la que los niños deben convertirse en hombres. Sin embargo, tras sus paredes se esconde una crueldad tal que provocará la muerte de alguno de ellos. Estas faltas serán ocultadas porque no se debe traicionar al ejército. Es una narración con secuencias temporales alternas del presente y el pasado en las que el escritor parece jugar con el lector y su capacidad de comprensión.

En "Conversaciones en la catedral" entramos dentro de la sociedad por medio de la clase alta limeña, pero también de la clase baja trabajadora a su servicio y los abusos de que ésta es objeto, como la discriminación y el racismo. También están las mujeres de las que se usa y abusa según cada uno lo considere conveniente, desde las esposas descerebradas ocupadas de la moda y el prestigio social, las pequeñas comerciantes, las sirvientas casi invisibles para sus empleadores o acosadas por sus hijos, las prostitutas consideradas mientras son útiles y abandonadas cuando dejan de serlo, y los desclasados, que por diferentes razones no se sitúan en ningún círculo social, pero que desean encontrar su lugar personal adecuado.

Todos estos escritores y escritoras me gustan por su dominio de la sintaxis, las estructuras lingüísticas, las figuras retóricas y literarias, y la arquitectura narrativa. Me gusta que comiencen casi con la representación de una situación impecable en la que reina la normalidad para, poco a poco desgranar una serie de dificultades, problemas, secretos y tabúes que establecen un presente enrarecido por el pasado, el cual marcó las relaciones de un grupo y desencadenó la disgregación o la ocultación de un problema inicial, como un pecado original, forzando a los personajes a vivir una realidad paralela en la que, supuestamente, nunca sucede nada.

Elvira Martín es autora de tres obras de narrativa, y se ha visto influida por los escritores y escritoras de los que habla en este artículo. Elvira es miembro de la Plataforma de Escritores de Latina y Carabanchel.



Tina

(Nº36 Ventanas Abiertas invierno 2025)


Allí estaba el paquete. Lo descubrió nada más llegar a su habitación, los colores brillantes del envoltorio resplandecían. Era el día de su cumpleaños y alguien se había adelantado a los demás invitados. Su curiosidad se impuso y decidió abrirlo inmediatamente. Lo hizo con cuidado doblando el papel delicadamente y lo desjó sobre la mesa reservándolo para alguna otra ocasión. Cuando por fin pudo ver el regalo, no pudo retener una exclamación de alegría y satisfacción. Era la chaqueta de piel que había visto la semana anterior, su hermana la acompañaba y la animó a probársela aunque no la comprara.

Pasó sus dedos por la prenda acariciándola con delicadeza, era una piel suave, maravillosa. En el interior descubrió una etiqueta "Made in Italy", pero le sorprendió que, disimulada entre una costura hubiera otra con una bandera desconocida para ella, pero en la parte inferior pudo leer en letras muy pequeñas "Bangladesh". Le extrañó mucho pero pensó que alguien había tenido la intención de que el verdadero nombre del país de confección no permaneciera anónimo. Lucía no desconocía la gran importancia de la industris de la confección en aquel país y de que numerosas empresas importantes de moda occidentales producían sus artículos en países emergentes o incluso subdesarrollados, además de en China, cuyos artículos invadían Europa.

Lucía no conocía nada de aquel país lejano, solo que se encontraba en algún lugar al norte de la India. También sabía que en Madrid había numerosos pakistaníes que regentaban restaurantes y tiendas de comestibles, pero ¿bangladesíes?, nunca había oído nada sobre ellos en la ciudad. Saliendo de su ensoñación y llevando la chaqueta sobre los hombros, se dirigió a su habitación; abrió su ordenador decidida a informarse sobre el país que acababa de irrumpir en su vida sin pedir permiso para ello.

Youtube le ofreció inmediatamente lo que buscaba. Quedó horrorizada por las condiciones en las que trabajaban los niños en las fábricas en donde se trataba la piel, desde el curtido hasta el producto final. Eran niños que apenas tenían diez años y no llegaban siquiera a los dieciocho. Se sintió aún peor cuando cuando supo que la mayoría de ellos no cumpliría los cuarenta años debido a los productos tóxicos que manejaban y que respiraban doce horas al día, o más. La mayoría había abandonado el colegio o no habían llegado a ir porque debían ayudar a la economía de sus famílias. De nada habría servido hablarles de derechos humanos puesto que nunca habían oído hablar de ellos, ni de reivindicaciones, ni de seguridad, ni de horarios laborales.De nada había servido el derumbe del edificio Rana Oplaza en 2013 en el que murieron mil ciewn trabajadores. Algunas grandes fábricas habían mejorado considerablemente las condiciones de trasbajo, pero la mayoría continuaba obteniendo pingües beneficios arriesgando el mínimo capital. Con ekl corazón en un puño, Lucía buscó la forma de hacer algo, aunque fuese un granito de arena en un desierto.

Hacía un año que había apadrinado a Tina, seducida por su piel moren, sus ojos expresivos y su expresión risueña. Era estudiosa y se alegraba mucho cada vez que recibía noticias de su madrina. Como la mayoría de los niños en los países en dificultades, quería ser médica para ayudar a su familia y a la gente pobre de su país. Lucía deseaba que sus deseos se hicieran realidad y se henchía de gozo al pensar que, al menos Tina, tenía una posibilidad de salir adelante.



El Intento y la esperanza

(Nª 35 Ventanas abiertas julio-septiembre 2025)


Dentro del mundo desarrollado occidenatal vivimos lidiando con nuestros problemas cotidianos, inmensos para nosotros, pero diminutos comparados con gran parte del resto dl mundo. pocos son los momentos en los s que nos detenemos a pensar que este modo de vida cómodo a pesar de nuestras dificultades, depende de los problemas existentes en otros lugares del mundo cuya importancia y consecuencias se viven de forma capital.

La mayoría de estos problemas son o han sido conflictos armados como en la guerra d los Balcanes, Yemen, Ucrania, Gaza, Sudán o Etiopía, Myanmar, entre otros. Tampoco habría que olvidar el comercio de esclavos, la trata de seres humanos la importancia de los inmigrantes ilegales. Esto solo son algunos ejemplos de otros conflictos en los que los métodos utilizados distan mucho de la dificultad de llegar a fin de mes con un salario medio o mínimo. En estos casos nos enfrentamos a armas poderosisimas por su capacidad de aniquilación como son el recurrimiento ya sistemático a la hambruna, las matan así masivas, el reclutamiento de niños soldados, o las agresiones sexuales de un individuo o grupos hacia niñas y mujeres convirtiéndolas en aún más violentas al realizarlas ante maridos, padres o incluso sus comunidades, condenándolas así a ser excluidas de ellas debido a los tabúes existentes. Habria que anotar igualmente las agresiones se cuales a niños y adultos poco frecuentes en las noticias.

Estas agresiones parecen obedecer a un objetivo común, el de la eliminación de un colectivo, la desmoralización de una identidad, o la aniquilación de un grupo o etnia como en Srebrenica, Yemen, los Rohnyas, Gaza o en Tigray al noreste de Etiopía, donde incluso se recurre a embarazos forzosos de las mujeres por sus propios agresores.

Es evidente que la repercusión en la opinión pública occidental no es la misma respecto a todos los sucesos. Quizá porque algunos países están de mascado lejos, o porque no vemos ninguna relación entre unos árabes que matan a otros árabes, porque África se distancia mucho de nosotros emocionalmente, o porque la presión internacional no posee la m8sma amplitud en unos casos que en otros, o porque la importancia histórica, política o geoestrategica no es la misma.

No obstante, frente a la magnitud de tanta violencia y a pesar de las innumerables dificultades, continúa existiendo la esperanza de trabajadores humanitarios que se resisten a dar por perdidos los casos en los que trabajan, de cada vez más numerosas expresiones de desacuerdo y protestas de individuos y colectivos dentro de los focos de conflictos. No cabe duda de que representan un granito de arena en medio de un gigantesco desierto y sin embargo, allí permanecen recordándonos que en nuestros cómodos hogares podemos contribuir a la ayuda, aunque solo sea con pequeños gestos como escribiendo, hablando, manifestándose para que la esperanza persista a través de los innumerables intentos de cada uno de nosotros.


Palestina: La encrucijada de la Historia y la voz de la resistencia

(Especial Palestina Nª 34 Ventanas Abiertas)

Si queremos conocer Palestinadeeríamos comenzar sabiendo que fue una de las primeras regiones del mundo en ser habitadas. Fue un punto estratégico entre Europa, Asia y África, así como la cuna del judaísmo y el cristianismo, además ce ser una tumultuosa encrcijada para la región, la cultura, el comercio y la política. Controlada por el antiguo Egipto, Persia, Alejandro Magno, los romanos, musulmanes y cruzados.

Fue en la Europa del siglo XIX donde nació el sionismo con la intención de crear un estado judío en Palestina y al final del siglo comenzó la inmigración sionista, principalmente de Europa del Este y del Yemen.

A principios del siglo XX, Palestina estaba bajo dominio otomano, pero con el fin de la Primera Guerra Mundial y la desaparición del imperio otomano, la Sociedad de Naciones Unidas otorgó a Gran Bretaña el mandato sobre la región a fin de establecer la nación judía, y en 1922 votó a favor de la partición de Palestina en dos estados, árabe y judío, independientes. Sin embargo, tras la guerra árabe-israelí de 1948 Israel invadió mucho más territorios de lo previsto en el Plan de Partición A esto se conoce como la Nakba o catástrofe, pues solo dos regiones quedaron quedaron fuera del dominio israelí: Cisjordania, bajo control de Jordania, y la Franja de Gaza, controlada por Egipto; ambas conquistadas por Israel tras la Guerra de los Seis Días en 1967.

Una interesantísima ilustración de esta época la encontramos en la trilogía de Gilbert Sinoué Inch' Allah (El soplo del jazmín, el grito de las piedras, los cinco cuartos de la luna) a través de cinco familias, dos palestinas, una egipcia, una irakí y una esraelí. Libros perspicaces, lúcidos, muy amenos y de lectura fácil.

Teniendo una historia tan agitada, la cultura palestina evoluciona de diferentes maneras; por ejemplo, en literatura a menudo se dice que existen tres ramas. Una se sitúa en el interior de Israel, otra en los territorios ocupados y la tercera en la diáspora palestina en Oriente Medio. En cualquier caso, es inevitable que sea política tal como argumentan Salma Khadra o Liana Badr, quienes insisten en expresar la identidad colectiva palestina. Aun así, las tendencias divergen unas de otras. La poesía se transformó en vehículo del activismo político y en poesía de resistencia, como sucede con Mahmoud Darwish o Samih al-Qasim. No podemos olvidar la tradición de contar historias, puesto que en cada pueblo existe un contador itinerante de historias o hakwatis, tañ como sucedía en España con los ciegos y sus romances.

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También el cine forma parte de la cultura palestina, presente en diversos festivales en los que algunas películas y documentales han obtenido premios internacionales como sucedió con No other land, documental del palestino Basel Adra y del israelí Yuval Abraham, ganador del Oscar en 2025. Lo cierto es que más que las películas, los documentales se han convertido en armas de lucha, resistencia y divulgación, en espejo del conflicto, tal como lo demostró la palestina Buthina Canaan en su escalofriante reportaje Women in struggle en 2004.

Y es obvio que así sea puesto que en la actualidad la sociedad palestina se muestra secuestrada, aplastada por otra más potente. Cuando pensamos en ella vemos la globalidad de la población, pero difícilmente distinguimos detalles. Los hombres símbolo del patriarcado y los niños símbolo del futuro, las mujeres aparecen llorando y dufriendo, pero no parecen símbolo de nada, excepto de la perpetuidad del linaje. En la situación actual parece ridículo ocuparse de un asunto tal como el patriarcado y el feminismo y, sin embargo, han existido y, sin duda, continúan existiendo. Para muestra está la asociación Palestinian Women Developing Center (PWDC) que lucha por el empoderamiento de las mujeres porque como ellas mismas dicen "la mayoría de nosotras hemos sido educadas para no ser fuertes y estamos aprendiendo ahora a serlo". Me gustaría pensar que la sociedad del futuro será femenina o no será. En cualquier caso, todo dependerá del camino que tome la situación actual y en cómo se resuelva.


Perspectiva de mujeres. Publicado en la revista Ventanas Abiertas

(Nº 33 enero-marzo2025)


Voy a comenzar mi perspectiva de las mujeres hablando de África donde se supone que se originó la humanidad y que a causa de sus riquezas los europeos la convirtieron en fuente de su nuevo comercio basada en la explotación de las materias primas y el comercio de seres humanos convertidos en simple mercancía de altos rendimientos económicos. Con su enorme variación de religiones y culturas, los países surgidos tras las independencias han evolucionado con diversos niveles de desigualdad de género, pobreza, desnutrición, violencia de género, mutilaciones, o matrimonio infantil.

Estos fenómenos no se limitan a África, sino que se mantienen en todos los continentes y es la realidad que vemos bajo la perspectiva femenina de mujeres políticas, escritoras, artistas, o cineastas. No olvidemos la casi mítica Miriam Makeba que, por derecho propio, se convirtió en la voz de África. Nawal El Saadawi, escritora, socióloga y psiquiatra egipcia, que durante años denunció la situación de las mujeres en su país. Otras tratan de la historia de la colonización europea y el comercio de esclavos, como la ghanesa Yaa Gigosi en su novela "Volver a casa", o la cineasta marroquí Mryam Touzani que con maravillosas películas como "Adam" y "El caftán azul" trata temas tan delicados como el de las madres solteras y la homosexualidad; o la durísima, pero excelente "Nuestro padre, el diablo" de la camerunesa Ellie Foumbi en la que trata el tema de los niños soldados y los abusos sexuales a las niñas. De Brasil nos llega Daniela Thomas y su película "Vazante" sobre el Brasil colonial; de la mano de la pintura encontramos a una japonesa precursora del arte feminista, Yayoi Kusama

No podemos continuar con la perspectiva de las mujeres y pasar por alto todas aquellas que abrieron el camino para que en la actualidad exista una visión cada vez más frecuente de las mujeres. Ya en la Revolución francesa las mujeres reivindicadoras como Flora Tristan, Luise Michel, o la redactora de los derechos de la mujer, Olympe de Gouges fueron silenciadas; tampoco podemos olvidar a las sufragistas, las sin sombrero, obreras y milicianas de la Segunda República española y la guerra civil. La historia de los movimientos feministas es demasiado amplia como para resumirla brevemente, pero no cabe duda de que todas ellas abrieron el camino para que en la actualidad las mujeres sean más visibles que nunca, aunque no siempre bien acogidas.

En todos los continentes existen mujeres que han luchado o que luchan por los derechos civiles, y más exactamente los derechos de las mujeres. Todas ellas trabajan para que se visibilice la condición en que viven, en la mejora de esas mismas condiciones, y lo hacen a través de la política, la escritura, el arte, el periodismo, etcétera. Porque también ellas sufren la misma represión de los hombres en determinadas circunstancias, agravadas por la condición de mujer y atreverse a expresarse libremente, como le ocurrió a Dyamala Boupacha durante la guerra de independencia de Argelia y defendida por la conocida abogada feminista Gisèle Halimi. Mujeres que buscan sin cesar su propia identidad fuera de las normas, como la escritora suiza Anne Marie Swarzenbach. Esto no ocurría únicamente en el pasado, sino que lo vemos también en el presente.

Fue Simone de Beauvoir la que por primera vez habló de la condición de las mujeres casadas, tema que toma de nuevo Purificación Mascarell en su libro "Como anillo al cuello" y que nos lleva a temas como el maltrato doméstico y la violencia machista simbolizados por un anillo en el dedo anular. Nos gustaría pensar que este amplio prisma de feminismo nos conduce a una sociedad abierta e igualitaria, no obstante, muchas jóvenes muestran un conservadurismo que sus predecesoras rechazaron de pleno. Aun así, nos gustaría creer que el siglo XXI será de las mujeres, o no será.


Poema publicado en la revista Ventanas Abiertas

(Nº 32 octubre-diciembre 2024)


Celebración del día de las escritoras el 13 de octubre de 2024 en el local Lápices de colores


Relato publicado en la revista Ventanas Abiertas

(Nª 31 julio-septiembre 2023)




NAI

Nai se levantó, se ajustó la ropa, se alisó el pelo con la mano y comenzó a caminar. Era temprano, la hora en la que de las bocas de metro salían filas de personas jóvenes o menos jóvenes con mochilas. Bolsos, fiambreras y audífonos es las orejas escuchando las noticias o música con volumen, a menudo tan alto, que también los que pasaban al lado podían escucharla. Algunas personas se giraban como pensando que la sordera no tardaría en llegar. Es lo que había ocurrido a Alberto que se quitó uno de los audífonos para escuchar a una mujer de mediana edad que gesticulaba enfrente de él para que la escuchara. Alberto no tardó en gesticular igualmente haciéndole saber que le dejara en paz porque ella le indicó que no le apetecía escuchar su música tan alta ya que, aparte de que no le gustaba, le impedía leer su libro.

Los comercios aún no habían abierto, pero ya se veía movimiento en el interior con el personal que encendía las luces; ordenaba las mercancías, preparaba las cajas registradoras para que funcionaran diligentes. A Nai le gustaba este momento en que la ciudad se encontraba entre dos luces porque el sol no había salido, pero se vislumbraba el amanecer acompañado de las lámparas encendidas de las aceras, los faros de los coches que pasaban en tromba en la apertura de los semáforos y las luces de los comercios. Sin embargo, pocas cafeterías habían abierto ya. Algunas recibían a su clientela habitual con los aromas habituales de churros, bollos y café con leche.

También estos aromas le gustaban a Nai, se deleitaba con los ojos cerrados, imaginándose sentado a una mesa delante de un tazón de chocolate y un par de porras calientes y aromáticas. Su cerebro se conmocionaba ante estas sensaciones de calor, sabor y olor.

Sus padres continuaban durmiendo arropados hasta la nariz; la noche había sido fría, pero el sol traería una nueva percepción de calor. Nai comenzó a desandar el camino para regresar con sus padres. Le gustaría prepararles un desayuno bien copioso con pan caliente, huevos revueltos, queso, mantequilla y dos buenos cafés bien humeantes. Se imaginaba sus caras frente a tal festín tan de mañana aún sin estar completamente despiertos.

Apresuró el paso porque, conducido por su imaginación exuberante, se había alejado demasiado observando los vestidos modernos y coloreados de las mujeres como paletas de pintores. No apreciaba el universo gris, marrón azul oscuro de muchos hombres. Se preguntaba por qué ellos no se atrevían con los colores de las flores de primavera igual que las mujeres. A él le gustaba el estilo de un músico que había visto en el poster de una marquesina; él sí que era original. Después se enteró de que era un violinista también venido de lejos; eso le parecía evidente por su pelo largo rizado, sus ojos y su tez oscura, y su nariz aguileña.

Vio pasar una camioneta de reparto y esta vez echó a correr. Consiguió llegar a la esquina donde sus padres aún estaban en la cama improvisad con un colchón y mantas donde Javier ya les repartía el café con leche y unas magdalenas; a él le tocó cacao y también un par de magdalenas. Javier le revolvió el pelo y medio sonriendo le dijo:"Espero que pronto conseguiré un techo para que no tengáis que estar en la calle. Quedarán puestos libres en algunos hogares, aun así, espero que como familia os corresponda algo mejor para estar más tranquilos y organizar vuestras vidas como cuando estabais en Siria.

Relato publicado en la revista Ventanas Abiertas

(Nº 30 abril-junio 2024)


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